Diamantes

Calidad del Diamante

Cuatro características que determinan la calidad de un diamante


1. Corte:

La forma en que está cortado y pulido un diamante es muy importante. El arte y precisión del diamante lo dicta la máxima cantidad de luz que será refractada y reflejada a través de él. Cuando un diamante está cortado con buenas proporciones, la luz se refleja internamente de una faceta a otra y después se dispersa a través de la corona o parte superior del diamante. Un buen corte de diamante maximiza su brillo. Un diamante cortado en las proporciones correctas tendrá más valor que uno que no esté bien cortado.


2. Color:

La mayoría de los diamantes a primera vista son incoloros, pero existen varias diferencias de tonos sutiles y mientras más se acerca el diamante a la ausencia de color, más valioso se vuelve. Los diamantes sin color son extremadamente raros. La mayoría de los diamantes con calidad de gema, por si solos, parecen ser incoloros, pero regularmente tienen un poco de color, que normalmente es amarillo o café.


3. Pureza:

Cada diamante es único y cada uno posee su individualidad. Esto puede suceder por causa de pequeñas huellas de otros minerales atrapados durante el proceso de cristalización. Dichas características naturales llamadas inclusiones son huellas de la naturaleza. La cantidad, color, origen, tamaño y posición de cualquier inclusión determina la pureza de un diamante. Mientras menos inclusiones tenga refleja mayor cantidad de luz lo que lo vuelve más valioso.


4. Carat (Peso en quilates):

El peso de los diamantes es una de las características más fáciles de medir, y desde hace mucho tiempo se ha utilizado para calcular un aspecto de valor del diamante. El quilate es una unidad de peso que se deriva de la semilla de algarrobo. 1 quilate = 200 miligramos. Representa la quinta parte de un gramo. A su vez el quilate se divide en 100 puntos.


calidaddiamante4calidaddiamante3calidaddiamante2calidaddiamante1